Derrotando a la perversa faraona.
De repente se escuchaba el gruñir de los Alfas cuando los herían, pero eran valientes, no dejaban de luchar pese al dolor que sus cuerpos estaban soportando..
(...)
— Eliza, recuerda que solo venimos un par de días a Italia, me reuniré con un importante socio, y después regresaremos a Transilvania.
— Lo sé, aprovecharé estos dos días al máximo con mi hermana, tú ve a hacer lo tuyo.
Apenas bajaron del lujoso coche, los reyes se dieron cuenta de que algo no andaba bien.
— ¡Cariño, lleva a los niños a la habitación de siempre, yo iré a ver que está pasando!
La reina hizo lo que se le pidió, mientras tanto Vladish se apresuró a llegar hasta el jardín, ahí se encontró con la pelea a muerte, los Alfas convertidos en sus aterradores lobos de guerra, salivando y desgarrando miembros.
— ¿Qué está pasando? ¿La momia se convirtió en enemigo, o por qué la arena del desierto?
— ¡Vampiro, ya que estás aquí ayuda a acabar con el ejército egipcio, la faraona de Marcelo está aquí q