Lo primero que pensé cuando Corvin mencionó mi linaje fue que debía de existir una manera más elegante de arruinarme la mañana.
Quizá despertarme con una serpiente en la cama. Quizá descubrir que alguien había quemado mi casa. Incluso habría aceptado que Astrynn decidiera, de repente, que quería tomar el control de mi cuerpo para perseguir ardillas durante el resto de mi vida.
Cualquier cosa habría sido preferible a regresar de una expedición en la que había descubierto que tenía un hermano des