Amelia volvió a leer la carta antes de que terminara de amanecer.
No porque las palabras fueran difíciles de entender, sino porque cada vez que llegaba al final encontraba una pregunta nueva, una posibilidad distinta, una razón más para desconfiar de todo lo que creía saber.
Tu padre intentó salvarme.
Aquella frase no dejaba de perseguirla.
Su padre había intentado detener una ejecución. Eso era lo que los testigos habían contado a Kael. Ahora Alaric afirmaba que había algo más, algo que el con