Mundo ficciónIniciar sesiónEl refugio estaba sumido en un silencio tenso, demasiado denso para ser natural. Afuera, los guerreros de la Luna de Plata se movilizaban como una sola fuerza, cerrando perímetros, olfateando el aire, vigilando cada sombra. La alerta había sido real. Una amenaza se acercaba.
Y aun así, lo que más inquietaba a Amelia no era el enemigo externo.
Era él.
Era Kael.Era ese lazo que seguía tirando de su interior como un hilo encendid






