C84- ¿DÓNDE ESTÁ NUESTRO HIJO?
Ailyn secó otra vez la frente de Anya con la toalla fría, sus manos expertas intentando apartar la fiebre que ya cedía, mientras Aidan apretaba la mano de su madre. Sofía e Isabella no estaban, y Rowan había salido a despedir a los últimos invitados, aunque la casa parecía respirar con esfuerzo por lo que había sucedido.
De pronto, aullidos cortaron la noche, y Ailyn y Anya se miraron de inmediato; en ese cruce hubo un silencio lleno de presagios.
—¿Qué sucede? —