C66- ¡HAY QUE SALIR, YA!
Rowan, con una muñeca rota logró arrancar la cadena primero, pero Cassian más débil por el gas, reunió lo que le quedaba de fuerza, y con un rugido sofocado hizo lo mismo. Ambos cayeron de rodillas, con la piel quemada por la plata, pero libres. Rowan, más firme pese al veneno, sujetó a su padre por el antebrazo, arrastrándolo con él para mantenerlo en pie.
El gas seguía fluyendo, pero ellos no iban a detenerse y cuando ya alcanzaban la puerta, apareció Leonel. Con una