C66-EL AMOR NO EVITA EL DOLOR.
C66-EL AMOR NO EVITA EL DOLOR.
El jardín privado de la mansión Blackwood estaba irreconocible. No había ostentación, sino una intimidad cuidada al detalle. Guirnaldas de luces blancas colgaban entre los árboles y un arco sencillo, cubierto de lavanda, margaritas y ramas de eucalipto, marcaba el lugar donde todo iba a cambiar.
El sol de la tarde lo bañaba todo con una luz dorada y el aire olía a felicidad.
Los invitados eran pocos, solo estaban los necesarios. Rowan estaba impecable, con un bra