C64- LIBERAME.
C64- LIBERAME.
Esa misma noche, el departamento estaba en silencio. Arriba, muy arriba, la ciudad era un tapiz de luces lejanas. Aslan estaba sentado en un amplio sillón, sin camisa, con un pantalón de chándal bajo, mostrando los músculos relajados solo en apariencia. Porque una venda negra cubría sus ojos.
—Estoy intentando tener paciencia, lyubov moya —dijo, con una sonrisa ladeada que delataba lo difícil que le resultaba.
—Ten un poco más —respondió la voz de Isabella, dulce y cercana—. Ya