C61-ME DEBES UNA BODA.
C61-ME DEBES UNA BODA.
La habitación estaba en silencio, una lámpara baja arrojaba una luz cálida que apenas tocaba las paredes. El aire olía a hierbas medicinales porque Isabella estaba arrodillada frente a Aslan, que se sentaba en el borde de la cama con la mirada baja, los hombros vencidos por el peso de todo lo que había dicho y entre ellos, un cuenco de agua tibia y gasas limpias.
Los dedos de Isabella temblaban más por la emoción que por el miedo cuando empapó la gasa. Su toque al limpiar la herida profunda del costado de Aslan fue suave, casi reverente y él contuvo un gemido, no de dolor, sino de alivio por la ternura.
Ella trabajó en silencio concentrada en cada centímetro de piel dañada, lavando, secando, aplicando el ungüento con cuidado.
—Te amo —murmuró de repente sin levantar la vista—. Y si lo hubiera sabido entonces, Aslan… si me hubieras dicho… yo…. Habría dicho "sí" ante cualquier altar, maldición y todo.
Aslan alzó la cabeza y en sus ojos se arremolinó una tormenta,