C39- CONDICIONES.
C39- CONDICIONES.
La mañana siguiente la mansión estaba viva. Afuera, la manada ya se movía en su rutina: jóvenes entrenando, guardias revisando los límites, sirvientes llevando y trayendo cosas. El aire estaba cargado de actividad, pero dentro del comedor principal reinaba una tensión silenciosa.
Rowan estaba sentado en la cabecera, impecable en su porte, con una taza de café en la mano y frente a él, Anya ocupaba su lugar, pero ninguno de los dos se miraba. Ella mantenía la vista fija en el