C36- AHORA SÍ ESTÁS BIEN FOLLADA.
C36- AHORA SÍ ESTÁS BIEN FOLLADA.
El silencio no duró.
Porque el calor en sus venas no se apagaba; era una demanda química que gemía más fuerte que cualquier agotamiento y por otro lado, Aslan no estaba satisfecho.
Y Kronos, menos aún.
Al retirarse para cambiar de posición, lo vio: en sus muslos y en la base de su miembro aún palpitante, su semen se mezclaba con gotas de su sangre virgen, rosada y vital. La visión fue un detonante primitivo y sin pensarlo, bajó la cabeza y lamió esa mezcla sagrada de su piel, saboreando la esencia de su posesión.
—Sabes a destino —murmuró con un hambre renovado y feroz.
Al final, no la limpió con una toalla.
La limpió con su lengua, trazando un camino desde sus muslos internos hasta su sexo aún sensible, provocando en ella un nuevo y tembloroso clímax oral, rápido e intenso.
Isabella gritó, mientras sus músculos abdominales se tensaban como cuerdas.
Pero el hambre no se saciaba; se avivaba.
Y así fue como la giró sobre la cama,