C36- AHORA SÍ ESTÁS BIEN FOLLADA.
C36- AHORA SÍ ESTÁS BIEN FOLLADA.
El silencio no duró.
Porque el calor en sus venas no se apagaba; era una demanda química que gemía más fuerte que cualquier agotamiento y por otro lado, Aslan no estaba satisfecho.
Y Kronos, menos aún.
Al retirarse para cambiar de posición, lo vio: en sus muslos y en la base de su miembro aún palpitante, su semen se mezclaba con gotas de su sangre virgen, rosada y vital. La visión fue un detonante primitivo y sin pensarlo, bajó la cabeza y lamió esa mez