C24- ¿POR QUÉ ME ESTAS MIRANDO ASI?
Sofía entró a la mansión sin sentir los pies. Cada paso que daba era como si caminara dentro de un sueño roto. La garganta le ardía, pero se obligó a mantener el rostro firme… aunque por dentro todo estuviera desmoronándose.
Al cruzar el vestíbulo, lo vio.
Aslan estaba allí, apoyado en la baranda de la escalera, esperándola. Quieto. En silencio y sus ojos azules se clavaron en los de ella, leyendo cada grieta que Sofía intentaba ocultar.
—Le… le dejé todo cla