Que me dijera que quería ser mía tan segura me hizo lanzarme al precipicio sin paracaídas.
Quiero poder besarla sin tener noción del tiempo, quiero poder tocarla sin restricción y quiero hacerla mía sin contemplación. Quiero que ella experimente el auténtico placer de morir y revivir una y otra vez, pero en mis brazos.
El sabor de su boca es delicioso, sus besos me llevan al mismo cielo y por primera vez en mi vida puedo sentir espasmos en todo mi cuerpo tan solo con besarla, siento como el co