Mundo ficciónIniciar sesiónDías después.
Fernando sostenía en una mano la silla del auto en la cual dormía Ángela, mientras que a su otro lado sostenía la mano de Katherine, ingresaban por los pasillos de la parroquia para hablar con el Padre Fausto y pedirle que los casara, mientras avanzaban el agente García se sorprendió al ver a su madre limpiando las baldosas de los corredores del centro comunitario.
 







