Ninguno de los dos estaba preparado para ese encuentro incómodo, la mueca de una sonrisa se dibujó en el rostro de Bastiaan. Para disimular la sorpresa, no supo nada más de ella. Ni siquiera en donde vivía, porque al tiempo de terminar el contrato de arrendamiento, Cara se había mudado.
Su prima no le daba ninguna información cuando la llamaba de vez en cuando para saber como le iba en su negocio. Al parecer ellas estaban en contacto, lo único que sabía era que Astrid la extrañaba mucho, porqu