Los rayos del sol se filtraban por el gran ventanal, todavía no había abierto los ojos, pero asumía que ya estaba clara. No podía negar que se sentía más descansado, aunque su sueño se interrumpió a mitad de la madrugada, solo para enterrarse nuevamente en el cuerpo de Cara, dio un suspiro de satisfacción. Su cuerpo vibraba con el recordatorio, y por las ganas, pero cuando estiró el brazo se encontró con que el lado de la cama estaba vacío y frío.
Abrió los ojos de golpe, al mismo tiempo que se