—Dos cafés medianos. —Callie alzó su voz entre el bullicio de la cafetería.
—Ya está saliendo tu orden. —le respondió la cajera de la cafetería en la cual Callie se detenían todas las mañanas. Ya era una clienta fija, por lo cual no era de extrañar que su pedido fuera dado con rapidez.
Esta se quedó a un lado del mostrador, observando el ajetreado movimiento de las empleadas. En pocos minutos estaba saliendo de nuevo al Uber de Amber con dirección a la empresa.
—Entonces... —Amber quería obtene