No había podido dejar de pensar en él desde que llegó a casa y se metió a la ducha. Carajo, había sido el beso más caliente de su vida, necesitaba calmar sus hormonas.
Louis no la había presionado para que dijera nada después de eso, y aunque Michelle actuó un poco pensativa al principio, él se encargó de hacerla sentir bien e intentar que no se resfriara al salir, dejando un beso sobre sus labios antes de que se metieran en el auto.
Ya no podía escaparse, la había atrapado por completo y en lo