Lucas ni siquiera era consciente de lo que su aprobación significaba en la escuela. Según las chicas él era el más guapo de toda la secundaria, sin nombrar lo simpático y el dinero que poseía. Pero realmente él jamás aprovechó eso para tener a las chicas, incluso le parecía una estupidez, pero no le daba importancia.
—Toma —dice Ulises con la voz ahogada mientras le ofrece un cigarrillo de marihuana
—No, gracias —el moreno levanta una ceja y luego mira a Agustin
—¿No? —lo mira desafiante
—Juego