Ella no podía negarlo, después de todo el hombre le había demostrado quién realmente era y ella no hacía otra cosa que ver su maravillosa persona. Su cuerpo reaccionaba cuando Louis estaba cerca como si de un hierro en el medio del fuego se tratara, o deseaba y por supuesto que le gustaba, era un hombre sensual y con una sonrisa que la derretía por dentro.
—¿De verdad quieres saberlo? —Louis asiente y la mira con una sonrisa
—Sí, me gustaría saberlo.
—Te lo diré luego —la mujer se mueve, apoy