Capítulo 31. Epílogo.
Esteban.
La observé salir de la habitación y suspiré.
Joder, era bellísima.
-¿Alfa?
-Ve con ella, Colin. Eres el conductor designado hasta que vaya por ella.
Asintió y abandonó la habitación después de ella.
Mi manada aun se encontraba callada así que sonreí.
-Bueno, supongo que ya no es un secreto. Ella es mi pareja.
-¿Irá tras ella, Alfa?
-Por supuesto, pero antes tenemos que tener una reunión de manada. ¿Alguien podría traerme comida? Muero de hambre.
Durante la siguiente