El silencio que siguió fue intenso, pero no incómodo. Eliel repasaba las palabras dichas por Milo en su mente. ¿En qué momento se enamoró? ¿Era amor o simplemente atracción lo que sentía? Aunque si fuera solamente atracción ya hubiese hecho algún movimiento, pero algo siempre lo detuvo. Reconoció que no quería únicamente una aventura de una noche. Si ese fuera el caso, lo hubiese hecho hace mucho, cuando invitó a Noam a su departamento. Por lo tanto, si no era eso, era…
—Oh, carajo. Mierda —bra