Advertencia de contenido sexual explícito.
Recuperándose, Eliel se puso de pie nuevamente y se abrió la cremallera de su pantalón. Su pene estaba duro como una roca y la sensación de alivio fue agradable cuando se dio un par de caricias por encima de la tela del bóxer.
—Ahora, Bebé, me chuparas y lo harás muy bien —sentenció, dejando expuesto su duro y goteante pene.
Noam parpadeó, mirando el pene de su esposo. Lo quería. Quería lamerlo, chuparlo y enloquecer a Eliel con su lengua y boca.
—Sí, D