Eliel no era de esas personas que se irritaba con cualquier cosa o situación. En teoría. Suponía que tampoco era de esas personas que sentían celos por cualquier nimia situación que —ante los ojos de los demás— era tan normal, teniendo en cuenta el tipo de trabajo de la otra persona que se supone estaba conociendo como algo más. Sí, Eliel se consideraba una persona centrada y racional o eso creyó hasta hace un par de semanas atrás.
Se juró a sí mismo que no vería cosas que no eran, que no comen