Extra #59.
El taconazo rítmico de Olivia se detuvo justo detrás de la puerta de madera. Eva, al reconocer la voz de la prometida de Theodore, sintió que el pánico le oprimía el pecho. Su respiración se volvió errática y un gemido de angustia estuvo a punto de escapar de sus labios. Si Olivia la encontraba allí, con el labio partido y a solas con Theodore, su reputación y su trabajo se desvanecerían en un segundo.
Antes de que Eva pudiera reaccionar o hacer el más mínimo ruido Theodore se movió con una vel