Extra #61.
Eva sintió que el aire de la habitación se volvía gélido. No necesitaba ver el rostro detrás de la máscara de cuero negro para reconocer la presencia asfixiante de los hombres de Ulises, conocía ese aura de violencia contenida, esa forma de moverse como depredadores en la noche.
La figura avanzaba con una lentitud tortuosa, disfrutando del pánico que emanaba de Eva. Ella, con la espalda pegada a las taquillas metálicas, recorrió la sala con la mirada. El pasadizo que conectaba con el callejón d