Extra #53.
Eva pasó junto a Theodore con la cabeza gacha, acelerando el paso como si él fuera una mancha de aceite en el pavimento que no quería pisar. Cuando él intentó interceptarla, extendiendo una mano hacia su brazo, ella se zafó con un movimiento brusco, fingiendo un pánico que no sentía del todo pero que servía de escudo.
— ¡Déjeme en paz! — exclamó ella, lo suficientemente alto para que los botones de la entrada miraran con curiosidad — Ya le dije que no tengo el dinero hoy. Dígale a su jefe que s