Extra #51.
Eva no sabía exactamente cuántas horas le tomaría limpiar el desastre que Nicolás había dejado atrás.
Lo único que sabía era que el agua caliente del baño le había devuelto una lucidez dolorosa. Cerró la llave, se vistió con la camiseta gris con manchas previas de comida rápida que nunca pudo quitar completamente y salió en silencio, dispuesta a darle las gracias a Ulises por haber tenido la gentileza de ayudarla durante tanto tiempo.
Sin embargo, al llegar a la sala, las palabras se le quedaro