Mundo de ficçãoIniciar sessãoHenry la volvió a tomar con fuerza al ver las intenciones de huir que su joven esposa mostró, Layla gritó con fuerza, maldijo una y otra vez su nombre pero Henry hizo caso omiso a sus súplicas y la entregó al médico,con voz firme dijo:
—Si intenta volver a escapar pueden atarla a la camilla o usar algún anestésico.—dió la orden como si de un animal se tratara, como si fuera un animal salvaje del que estuviera hablando.Layla entendió que era una advertencia para ella, pero






