Rita me saludó cortésmente, en nada recordaba a la mujer que había venido de otro país vestida como una puta para seducirme en la cena "familiar" que había organizado cuando quise proponer matrimonio a Jorel y Olivia
La aprendiz adolescente pasó a mi lado como si yo formara parte del paisaje... De hecho, se tomó la molestia de mirar el paisaje, pero no a mí. Y entró en la casa sin ser invitada, con esos ojos curiosos exactamente iguales a los de una personita que yo conocía muy bien.
¿Ernest? B