Me levanté de la cama con cuidado y salí al pasillo, avanzando descalza por el suelo de la mansión mientras el frío de la madrugada me erizaba la piel. Caminaba pegada a la pared, esquivando las zonas donde la madera solía crujir, dirigiéndome hacia la mesa lateral con una urgencia desesperada. Necesitaba recuperar el papel antes de que alguien pudiera encontrarlo y descubrir aquello que debía permanecer oculto. Al llegar frente a la silueta oscura del mueble, estiré el brazo con los dedos temb