Algo dentro de mí terminó de romperse. La duda seguía presente, pero ahora estaba acompañada de una rabia contenida que ya no podía ignorar. Brandon había entrado en aquel pasillo creyendo que podía asustarme, mover las piezas correctas y verme caer en la inseguridad que intentaba sembrar.
No iba a darle esa satisfacción.
Su sonrisa arrogante, todavía marcada por las heridas de la gala, dejó claro que estaba convencido de haber conseguido una victoria. No entendía que sus insinuaciones habían p