CAPÍTULO 19: EL PESO DEL IMPERIO
Jacob
El sol apenas se filtra por las cortinas del despacho cuando el sonido de los tacones de mi madre retumba en el pasillo. La reconozco de inmediato; Sonya Hastings no necesita anunciarse.
Abro el cajón y dejo el informe que estaba revisando. No tiene sentido aparentar ocupación: ella siempre ve más allá de mí.
La puerta se abre sin que haya dado permiso. Impecable como siempre, traje color perla, collar discreto pero inconfundiblemente caro, mi madre entra c