Estaba al borde de desmayarme porque podía sentir como sus colmillos acariciaban mi piel, cuando oí un fuerte golpe seguido de un gruñido y esa nube llena de oscuridad se desvaneció de la misma forma rápida en la que apareció. Mi corazón estaba martillando muy fuerte, creía que se saldría expulsado de mi pecho.
La mujer que había aparecido de la nada, tenía firmemente sujeto a un hombre de cabello muy largo y blanco. Era sorprendente que, alguien tan delgada y de menor estatura sea capaz de dom