Blake
—Le dije que no hiciera más esto, mi señora. Él es un humano y si sigue bebiendo su sangre como lo hace, va a matarlo.
—Te llamé para que hagas tu trabajo, no para que hables.
Lirio hizo silencio y movió la cabeza, cambiando la bolsa de sangre vacía por otra.
Wyatt se ve mejor que hace unas horas, cuando ese deseo descomunal me hizo perder en las vibraciones de su cuerpo y en ese dulce sabor de su sangre. Sabía que debía detenerme, pero una sensación única y un calor extraño se apoderó de