Salvador
Se siente como una maldit4 pesadilla.
Es como si llevara no un día ni dos, sino toda la semana sumergido en este maldito inferno del que no puedo despertar.
Tengo el cuerpo agarrotado de lo tenso que me encuentro y siento que el corazón me está latiendo con tanta fuerza que incluso el pecho me duele, pero no me muevo, no digo nada mientras Alex maneja a toda velocidad siguiendo el auto de Federico para dirigirnos hacia el edificio en el que vive Marina.
Necesito saber qué demonios ha pa