Daniel
A veces siento que soy un mueble en esta casa. Uno de esos que nadie quiere tirar porque es bonito y costó caro, pero que ya no sirve para nada. Así me siento ahora. Inútil. Invisible. Como si todos tuvieran un papel en este maldito juego y yo solo estuviera… existiendo.
Alex, Salvador, Joaquín, Federico, incluso Clara. Todos hacen algo. Todos ayudan. ¿Y yo? Estoy atrapado en mis propios demonios, asustado de que alguien mire demasiado profundo y vea lo que intento esconder. Porque aunque