DANNA:
Al final lo hago, giro el picaporte, abro lentamente la puerta y lo veo.
Está completamente irreconocible, está completamente pálido, sus manos se encuentran un poco hinchadas al igual que su cabeza, tiene rapada la parte de la cabeza en la que le realizaron la cirugía y parece ser que su estómago sube y baja, como si estuviera respirando, pero no es él, es la máquina a la que está conectado, lo que lo mantiene con vida.
El aire me comienza a faltar, el nudo en la garganta no me permite