—No quiero dejarlo —insistí —. Sé que le prometí a las niñas que iría por ellas pero Axel...
—Hace dos horas no querías ni verlo y ahora ya no quieres dejarlo(?) —suelta Daniel con ironía.
Formo un puño en mi mano, dispuesta a bajarle los dientes al tarado ese, pero Sam es más rápida y le da un golpe en la cabeza con la palma de la mano.
—Gracias por participar, White, cuando queramos tu opinión, que dudo mucho que eso pase, te aseguro que nos morderemos la lengua antes de pedírtela.
Me río, lo