[DANA]
(UNA SEMANA DESPUÉS)
Los golpes habían sanado en su mayoría, aquel accidente no había ocasionado golpes peligrosos en mi cabeza... pero me había quitado lo más valioso para mí.
La chica frente al espejo me parecía una extraña. Al levantar mi camisa, se me ceñían las costillas, los huesos en mi clavícula eran más notorios, mis ojos estaban hundidos y repletos de ojeras, y eso no era para menos.
Me levanto cada noche gritando, soñando con mi bebé, soñando con ese día.
Soportando el dolor d