44. Garra Plateada
44 Alaric
Podía ver que Adara se sentía un poco incomoda con la conversación, por lo que decidí cortar por lo sano y llevármela.
—Gracias por todas sus palabras, me llevaré a Adara a conocer a Garra plateada y la traeré de vuelta en un mes —les aseguré.
—Gracias, Alfa —hicieron una pequeña reverencia mientras todos lo decían al unísono— confiaremos en usted.
Llevé a Adara de vuelta al auto y carraspeé para que el chofer entendiera mi señal, en cuanto Adara estuvo dentro el hombre habló.
—Luna,