36. ¿Escuché bien?
36 Alaric
Mi hermana era una loba hermosa, pero nunca salía de su habitación, su pálida piel y su cabello tan oscuro como el ébano era la envidia de más de una en esta manada, me gustaría que pudiera salir de ese caparazón que armó a su alrededor.
Era por mi hermana por quien me apresuré a venir a la manada Garra Plateada, con estos ataques ella menos saldrá de su habitación
—Dime, Alaric ¿escuché bien? —me dijo algo nerviosa.
—Sí, hermanita encontré a mi compañera. Ya quiero que la conozcas —l