MATTEO D'ANGELO
Sostengo un arma automática a la cual le encastro las vainas todavía sentado en uno de los asientos de la camioneta que se mueve tan rápido como nos lo permite los motores.
Por las ventanas blindadas logró divisar a los otros vehículos de asalto que me siguen a la par. No traje mucho como para un guerra pero si para una ejecución.
《 El momento por fin a llegado 》
Después de años ya tengo intenciones de seguir atado a ninguna de esas leyes absurdas. Todas se deshicieron en mo