TOBIAS SALVATORE
Miro mi reloj serciorandome de la hora, mientras me encamino hacia la salida, pero al poner un pie fuera del Jet privado mi humor empeora. Y solo sigue en aumento cuando tengo que ponerme unos lentes oscuros para que el sol no me calcine las retinas, más no impide que el clima me recuerde que estoy en tierras extranjeras. En territorio enemigo.
Con la brisa otoñal acariciando mi cabello oculto mis manos en los bolsillos del traje negro azulado y mis deseos asesinos con una ex