Aidan
Ella tocó el collar en mi pecho y yo sentí como mis colmillos se asomaban.
Era la primera vez que esto pasaba mientras yo tenía el collar puesto, se supone que controlaba y ocultaba todo esto, entonces ¿qué diablos pasaba? No podía controlarlo, mi cuerpo respondía solo.
Esto no era bueno, ¡Ezequiel y más lobos estaban cerca! Mi cabeza iba a volar y la de mi padre también, yo no era el único en peligro.
Intentaba concentrarme y ocultar estos colmillos, pero respondía a la sed, a mi apetito