108.
Bianca me siguió, sosteniendo nuestra pequeña canasta mientras yo recogía artículos de las estanterías en la pequeña tienda que habíamos encontrado. Vendió todo lo que necesitábamos para pasar desapercibidos hasta que Hugo decidiera aparecer de nuevo.
No obstante no puedo evitar preguntandome sobre él, que estará haciendo. Que pasará…
Dios, el simpple hecho de pensar en su nombre consigue alertar mis sentidos, no soy capaz de sentir nada en mi cuerpo excepto su penetrante mirada puesta en mi, s