Frente a la mansión Lancaster, un discreto automóvil esperaba con el conductor al lado. Alfred había escogido ese vehículo sin ostentación, consciente de que facilitaría el paso desapercibido de Alex.
En cuanto el conductor vio a Alex aproximarse, se dirigió a él con prontitud.
"Señor Alex, soy Morris, el conductor que le envió el señor Alfred". Se presentó con educación, inclinándose mientras abría la puerta del vehículo para que Alex subiera.
Ya dentro del automóvil, Morris le entregó una t