Charles adoptó una expresión de falsa modestia, haciendo caso omiso del asombro de la familia.
El ambiente, antes relajado, ahora estaba cargado de tensa curiosidad.
El Dr. Vincent, aún aturdido, casi gritó. —¡Claro! ¡Fue la Píldora Milagrosa! ¡Por eso funcionó tan rápido!
Sofía frunció el ceño, —¿Píldora Milagrosa? ¿Se supone que sabemos qué es eso?
Los ojos de Vincent brillaban con algo cercano a la devoción fanática. —La llaman milagrosa por una razón; es tan rara que prácticamente no existe.