—Carajo, ¿vieron a ese pobre diablo? —alguien resopló desde un costado.
—Tonto estúpido, fue y se metió con el hijo del Sr. Drake. Apuesto a que está acabado.
—¿Qué pensaba que estaba haciendo, iniciando una pelea así? —añadió otro espectador, escupiendo un trozo de tabaco.
—Tratando de hacerse el héroe, y ahora lo están aplastando como a un insecto.
—Y esa mujer, Sofía Lancaster —una voz áspera intervino—. Debió haber estado de rodillas agradeciendo a Jasper por prestarle atención.
—Escuché que