— ¿Estás bien? — James me pregunta, su voz suave como terciopelo, los ojos brillando con una preocupación genuina que me desarma por completo.
— Es... quiero decir, sí, sí, estoy bien!! — me enredo completamente después de darme cuenta de la cara de idiota que estaba poniendo mientras lo admiraba. Siento el calor subir por mis mejillas. — Me llamo Lia.
— Qué bien — pasa a mi lado, entrando en la casa como si fuera el dueño, sus pasos ligeros y seguros.
Eres muy guapo, James Davis. Pero no recue